Como en otras ocasiones Faby, había sido designado por uno de los colegios donde era docente, para hablar en el acto en el cual se conmemoraba el día del maestro. Con su habitual bonhomía, con el idealismo a ultranza que lo caracterizaba, con las reflexiones donde siempre se filtraban sus añoranzas y su exquisita sensibilidad les habló así :