A 4 AÑOS DEL ASESINATO DE RAUL CATTANEO

A cuatro años de la muerte de mí hermano Raúl Cattáneo, estoy tratando que en este divino país se haga justicia. Lamentablemente necesito escribir estas líneas, para recordarle a la justicia que todavía no tengo asignada fecha de juicio, que sólo tengo un testigo que es fundamental en está causa, y que como siga pasando el tiempo el día que tenga que declarar sólo va existir el silencio porque hay detalles que no podrá recordar. Me pregunto cuando será el día que a los familiares de víctimas se nos tenga en cuenta.
Silvia Cattáneo, Secretaria
Celular N° 1561772759



Cuando Silvia llegó a nuestra ONG estaba desamparada sin saber qué hacer para encontrar justicia para su hermano Raúl, hacía 6 meses que la Fiscal no la atendía y a través de un conocido en común supo de nuestro trabajo.
Raúl fue asesinado de un tiro el 18/05/2007 en Ituzaingó, a 3 cuadras de mi vivienda, en un kiosco de diarios y revistas donde el vendía tarjetas telefónicas, entró justo en el momento en que le estaban robando al dueño. A escasos 5 días de este hecho, los mismos asesinos ejecutaron de un tiro en la cabeza a un policía de 23 años en la puerta de un supermercado en Moreno, con su misma arma, uno de ellos murió en un enfrentamiento, el otro fue juzgado por este crimen.
A los pocos días de Silvia llegar a nuestra ONG la fiscal nos atendió como así también al Dr. Gonzalo Gamarra, quién concurría a nuestras reuniones y se ofreció a representarla gratuitamente debido al estado de desesperación en que encontró a Silvia. A él va nuestro eterno agradecimiento. La causa fue catalogada por el mismo fiscal que tuvo la misma durante 3 meses, como una causa "pobre", luego fue remitida a Ituzaingó, fiscalía descentralizada. A partir de nuestro acompañamiento como así también el del Dr. Gamarra, la misma dio un vuelco radical y, con la ayuda del Comisario de San Alberto, en ese momento jefe de calle, y con la inmensa perseverancia de Silvia Cattáneo, que hizo el papel de detective, hoy está elevada a juicio oral. Reproché a la fiscal el no haberle comunicado en su momento, lo he vivido en carne propia con mi causa, por qué no le avisan a los familiares que se pueden presentar como "particular damnificado", me contestó que ella no estaba para informar.
Para que se den una idea cómo funciona la justicia y policía en nuestra provincia y nuestra lucha para que algo cambie positivamente, el ex-menor que estuvo involucrado en el asesinato de mi hermano Eduardo y liberado inmediatamente por la Ley de Menores 10067/83, le dio asilo a los asesinos de Raúl EN EL MISMO AGUANTADERO DE SAN ALBERTO, ITUZAINGÓ, QUE TENÍAN EN EL 2003 CUANDO ASESINARON A MI HERMANO, o sea 4 años después.
Nuevamente pregunto ¿si a ese menor, con antecedentes graves, luego del asesinato de Eduardo, le hubiesen dado contención, ayuda, etc. en un lugar ADECUADO para poder reinsertarlo a la sociedad después de haber pagado su culpa, la historia no hubiese sido distinta? Creo que muchas personas no habrían sufrido tanto y, quizás él, en este momento, no estaría en la cárcel por otro hecho grave. No se si nuestro pedido, ya a esta altura, a gritos, llegará a los que tienen que cambiar este sistema perverso.